Las puertas correderas suelen ser flexibles para abrirse, tienen una gran luz, no hacen ruido, son insonorizadas, aislantes térmicamente, tienen una fuerte resistencia al viento, son fáciles de manejar, funcionan suavemente y no son fáciles de dañar. Se utilizan ampliamente en plantas industriales, almacenes, patios, hangares de aviones y otros lugares. Según los diferentes requisitos, hay dos modos de funcionamiento disponibles para la selección: manual y eléctrico.